Los servicios corporativos relacionados con la protección de activos, incluida la creación de fundaciones, fideicomisos y otras estructuras, desempeñan un papel crucial en la salvaguardia de los activos de personas y empresas. Estos servicios brindan una variedad de soluciones legales y financieras para proteger los activos de riesgos potenciales, incluidos juicios, acreedores y otros desafíos financieros.
Una herramienta popular de protección de activos es la creación de una fundación. Las fundaciones suelen establecerse como entidades legales independientes dedicadas a apoyar una causa específica, como educación, atención médica o actividades caritativas. Sin embargo, también pueden utilizarse con fines de protección de activos, especialmente en jurisdicciones extraterritoriales. Al transferir activos a una fundación, las personas o las empresas pueden garantizar que su patrimonio se mantenga por separado y protegido de responsabilidades personales u otras amenazas potenciales. Además, las fundaciones ofrecen un alto nivel de privacidad, ya que los detalles de los activos mantenidos dentro de la fundación no se divulgan públicamente.
Los fideicomisos son otra opción popular para la protección de activos. Un fideicomiso es un acuerdo legalmente vinculante en el que un fideicomitente transfiere activos a un fiduciario que los posee y administra en beneficio de uno o más beneficiarios. Los fideicomisos pueden brindar beneficios de protección de activos al separar la propiedad legal y el control de los activos de la propiedad personal de los beneficiarios. Esta separación permite salvaguardar los activos de riesgos potenciales como divorcios, demandas y quiebras. Los fideicomisos también ofrecen privacidad, ya que los detalles del fideicomiso y sus activos normalmente no se hacen públicos.
Además, los servicios corporativos relacionados con la protección de activos brindan soluciones para minimizar las obligaciones tributarias legalmente. Muchas jurisdicciones ofrecen soluciones fiscalmente eficientes, como empresas o estructuras extraterritoriales, que pueden reducir legalmente la carga fiscal de empresas e individuos. La protección de activos a través de la planificación fiscal implica aprovechar lagunas legales, incentivos o tratados fiscales favorables disponibles en determinadas jurisdicciones. Esto puede generar importantes ahorros fiscales y aumentar la rentabilidad general y la seguridad de los activos de una persona o empresa.
Sin embargo, es importante enfatizar que los servicios de protección de activos siempre deben realizarse dentro del marco legal, siguiendo todas las regulaciones aplicables y evitando prácticas ilegales o poco éticas. Es fundamental consultar con asesores profesionales que se especialicen en servicios corporativos relacionados con la protección de activos para garantizar el cumplimiento de la ley y maximizar los beneficios que estos servicios pueden brindar.
En conclusión, los servicios corporativos relacionados con la protección de activos, incluida la creación de fundaciones, fideicomisos, empresas extraterritoriales y soluciones de planificación fiscal, son esenciales para las personas y empresas que buscan preservar y salvaguardar su patrimonio. Estos servicios ofrecen estructuras legales y financieras que protegen los activos de riesgos potenciales, brindan privacidad y optimizan la eficiencia fiscal. Se recomienda consultar con profesionales experimentados en el campo para garantizar una estrategia exitosa de protección de activos.
Las mejores jurisdicciones para establecer una fundación son Austria, Barbados, Bahamas, Suiza, Estonia, Guernsey, Gibraltar, Isla de Man, Jersey, Nevis, Islas Caimán, Liechtenstein, Mauricio, Labuan, Panamá, Vanuatu.
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